0. Preludio en la penumbra

Sonetos Nº 2 28/09/2025

El laberinto químico

Las pastillas aguardan, centinelas,
custodiando los bordes de mi mente;
cada dosis transforma lo presente
en brumas que difuminan mis velas.

El Diazepam se extiende con sus telas,
el Lexatin disuelve lo consciente,
y el Stilnox, cual serpiente persistente,
deshace el límite entre lo que anhelas.

La existencia se vuelve maleable
bajo este influjo de cristal y ciencia
que te promete hacer todo más viable.

Cada noche me rindo a su cadencia,
buscando en este trance inevitable
la paz que me arrebata la conciencia.


Los tres guardianes

Tres guardianes de química pureza
velan mi sueño en orden calculado:
uno me libra del dolor pasado,
otro disuelve toda mi certeza.

El tercero corona con destreza
este ritual que me han encomendado,
donde yazgo, por fin, aprisionado
en jaulas que construye mi cabeza.

¿Es libertad o es nueva dependencia
este elixir que fluye por mis venas
prometiendo paz en cada secuencia?

Las horas pasan, dulces y serenas,
mientras se diluye esta mi consciencia
en este mar de cápsulas y penas.


El espejo de la duda

¿Qué es real de este espejo que contemplo?
¿Son reales las sombras que persigo?
¿Es real este amor al que me obligo,
o es solo un sueño en el que me destemplo?

Es ahora cada recuerdo un templo
donde la duda baila aquí conmigo;
cada verdad que creo, cada abrigo,
se desvanece apenas lo contemplo.

La realidad es agua en mis manos,
escurridiza, incierta, siempre esquiva,
dejando meros espejismos vanos.

¿Qué certeza queda, definitiva,
cuando los sueños y los mundos sanos
se funden en mi mente ya cautiva?


Limbo de la consciencia

Entre el sueño y la vigilia yo habito,
navegante en mares de una quimera,
donde cada verdad es pasajera
y cada certidumbre es solo un mito.

En este espacio extraño que transito,
donde la realidad es ligera,
mi mente cual veleta persevera
buscando anclas en esto que medito.

¿Son las pastillas las que tejen velos,
o es mi esencia quien busca en la penumbra
respuestas a sus íntimos desvelos?

La duda como llama me deslumbra,
mientras danzo entre la tierra y los cielos,
sin saber qué verdad mi ser alumbra.


La buhardilla del alma

En esta mi buhardilla solitaria
donde las horas tejen sus momentos,
donde se escuchan todos mis lamentos
y cada historia se hace legendaria,

construyo con palabras mi plegaria,
dando forma al total de mis tormentos,
mientras afuera soplan ya los vientos
de una existencia siempre fragmentaria.

Los libros son testigos silenciosos
de esta batalla entre verdad y mente,
de estos días oscuros y dudosos.

mas en cada página, fieramente,
rebusco entre mis versos más virtuosos
la paz que se me escapa eternamente.

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