II. La revelación del amor
Palabras sagradas
¿Cómo nombrar aquellas
palabras que el destino ha consagrado?
Son como las estrellas
que el tiempo ha derramado:
brillan cuando el momento es ya sagrado.
Me dejas sin escudo,
expuesto ante tu luz y tu mirada;
mi espíritu desnudo
cual alma liberada
que encuentra en tu presencia su morada.
No soy un ente del cielo
que porta alas de luz en su costado;
mas llevo en mi desvelo
un canto consagrado:
los versos que tu ser ha despertado.
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