XI. La revelación del niño interior
El despertar del niño
Me hablaron siendo niño:
“Los hombres nunca lloran”, me enseñaban;
guardé todo cariño
que en mi ser despertaban:
las lágrimas que al alma consolaban.
Me hablaron siendo adulto:
‘Un hombre nunca sueña’, me dijeron;
mas guardo como culto
los sueños que surgieron:
el niño vive en versos que nacieron.
Con dudas, con temores,
los versos han llegado en la alta noche;
son místicos fulgores
que surgen del reproche:
mi ser busca en tu ser su sacro broche.
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