XIV. La consciencia final
Epifanía
Nos rigen las preguntas
que nunca hallarán justa su respuesta;
son vidas que van juntas
por senda contrapuesta:
el alma en su verdad queda dispuesta.
Marchamos por caminos
que el hado ha separado con su imperio;
son rumbos peregrinos,
mas guardan el misterio
del alma que encontró su cautiverio.
Acepto este silencio
que emerge como velo entre dos mundos;
acepto y reverencio
los mares más profundos
que separan destinos moribundos.
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